Fachadas de tiendas de lujo: la convergencia entre estética y rendimiento
Gianpaolo Mancuso, director global de Diseño y Desarrollo Empresarial para el sector minorista, analiza el equilibrio entre el arte y la ciencia a la hora de crear fachadas para marcas minoristas de lujo.
En todo proyecto arquitectónico, la interacción entre la imagen y la funcionalidad es una danza delicada. Un equilibrio entre la elevada búsqueda de la belleza y la necesidad fundamental de la funcionalidad. Unir ambos elementos en la fachada del edificio requiere una reflexión minuciosa. La elección de los materiales, la forma, el tipo de fabricación... cada decisión tiene sus propias limitaciones estéticas y técnicas. Si se pierde el equilibrio, la fachada fracasará: ya sea desde el punto de vista estructural, comercial o artístico.
Trabajar con marcas de lujo del sector minorista significa que nos inspiramos constantemente en el espacio que existe entre el boceto de un artista y el producto final que se ve en una revista de moda. Entre ambos hay miles de etapas llenas de matices, desde la adquisición de materias primas hasta las soluciones de ingeniería y la coordinación de la instalación. Y ahí es donde entramos en juego en Permasteelisa Gartner Retail.
Colaborar para hacer realidad la visión del arquitecto
Si la fusión de la estética y el rendimiento es una danza, nosotros somos los coreógrafos. Paso a paso, trabajamos para combinar la visión del arquitecto con la ingeniería, la ciencia de los materiales y la física de la construcción. El rendimiento debe ser óptimo desde el punto de vista térmico, estructural, acústico, de seguridad y de viabilidad constructiva.
Nos ayuda el hecho de que compartimos un lenguaje común: muchos de nosotros en Permasteelisa Gartner Retail tenemos formación en diseño arquitectónico y contamos con experiencia en el proceso de creación. Junto con el cliente, formamos un ecosistema interconectado, en el que todos contribuimos al proceso de diseño.
Un mundo de materiales a medida
Gracias al uso de materiales personalizados, podemos crear impresionantes efectos visuales con características técnicas específicas. Entre los ejemplos se incluyen el vidrio estampado con un elaborado proceso de mecanizado; el polímero reforzado con fibra de vidrio (GFRP) o el hormigón reforzado con fibra de vidrio (GFRC); la piedra natural o artificial; la terracota y la cerámica; las chapas metálicas extruidas, moldeadas o curvadas; y la madera maciza o los compuestos de madera.
Aunque los materiales que utilizamos no son necesariamente nuevos, nos especializamos en darles un nuevo uso, poniendo a prueba sus límites en cuanto a tamaño, forma y aplicación. Mediante la experimentación con técnicas de fabricación, como la impresión 3D y las máquinas de conformado por estiramiento multipunto, ampliamos los límites para crear representaciones físicas de las marcas de nuestros clientes. Cuando combinamos esto con nuestra experiencia interna en iluminación, los resultados pueden realmente dar vida a la fachada y al entorno que la rodea.
Un proceso creativo iterativo
Incluso una vez elegido el material, el proceso no es, en absoluto, lineal. Me gusta imaginarlo como círculos que se van estrechando cada vez más hasta formar una bola compacta en el centro. A medida que avanzamos en el proceso creativo, nos cuestionamos el efecto dominó de nuestras decisiones, sin perder nunca de vista la visión original. Siempre existirá una tensión entre la ciencia y el arte, pero al presentar los hechos, fomentamos la toma de decisiones conjunta.
El resultado final es una fachada en la que el diseño y el rendimiento se complementan de tal manera que resulta muy difícil añadir o quitar nada. Al igual que un coche de Fórmula 1, el diseño es precioso, pero cada elemento es esencial: sus elegantes curvas, sus alerones aerodinámicos y sus pontones esculpidos influyen todos en el rendimiento.
Influir en el desarrollo de conceptos mediante servicios personalizados
La mejor arquitectura del mundo demuestra que la unión entre la estética y el rendimiento no puede ser una cuestión secundaria. En 2016 introduje un servicio de preconstrucción en nuestra división minorista y nuestro primer proyecto fue la tienda insignia de Louis Vuitton Maison en Seúl, diseñada por Gehry Partners. La emblemática fachada de cristal de la tienda es un ejemplo vivo de cómo una colaboración temprana puede resolver cuestiones de diseño antes de que el proyecto entre en fase de construcción, lo que permite a los clientes reducir el riesgo mediante soluciones viables y con costes optimizados.
En 2025, puse en marcha Concept Assist, un servicio que permite a los clientes contar con nosotros desde el inicio del proceso de diseño. La colaboración temprana puede cambiar el rumbo de un proyecto, ayudando a gestionar riesgos como emplazamientos difíciles, estudios estructurales complejos, objetivos ambiciosos de sostenibilidad o materiales innovadores.
El futuro de las fachadas: más grandes, más llamativas, mejores
A medida que las marcas minoristas de lujo amplían sus horizontes y que cada vez más arquitectos de talla mundial se suman al proyecto, corresponde a empresas como Permasteelisa Gartner Retail ofrecer soluciones. Con la evolución de la tecnología, es inevitable que nuestra forma de trabajar sea muy diferente dentro de diez o veinte años. El futuro apunta hacia las fachadas inteligentes y el diseño inteligente.
Los materiales programables y la impresión 4D permitirán diseñar sustancias capaces de modificar su forma, densidad o propiedades en respuesta a estímulos externos, como la temperatura o la humedad. Esto supondrá un cambio radical en nuestra percepción de la fachada, que dejará de ser una barrera estática para convertirse en una «piel viva y que respira», capaz de adaptarse a su entorno en tiempo real.
En la era de la inteligencia artificial, también estamos viendo cómo las herramientas de diseño dejan de ser meramente generativas para pasar a ser también predictivas. De este modo, cuando un diseñador mueva una línea en un programa de diseño asistido por ordenador, verá al instante el impacto de esa decisión. Esto supondrá un cambio revolucionario a la hora de calcular el rendimiento de nuestras fachadas, ya sea en términos de física de la construcción o de huella de carbono.
Por mucho que cambie el proceso, hay algo que no cambiará: siempre será necesaria la perspectiva de un experto —y de una persona— para combinar la estética y el rendimiento en la creación de la fachada de una tienda de lujo moderna.
Imagen: Maison Louis Vuitton de Seúl, fotografía de Stéphane Muratet