La Ópera de Sídney, uno de los monumentos más conocidos del mundo, fue inaugurada por la Reina Isabel II en 1973. En 2007, este extraordinario edificio fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO como "obra maestra de la arquitectura moderna tardía que llevó la arquitectura y la ingeniería a nuevos límites".
Con sus relucientes velas, la Ópera de Sídney ha llegado a definir la ciudad e incluso la nación de Australia. El edificio, que ocupa 4,4 acres de terreno, alberga varias salas de conciertos y acoge más de 1.500 representaciones al año. Se asienta sobre 588 pilares de hormigón, sumergidos 25 metros bajo el nivel del mar.
Marca: Permasteelisa
Arquitectos: Hall, Todd y Littlemore; Jorn Utzon
Contratistas: Lendlease; Manuel Hornibrook
Promotor: Departamento de Obras Públicas de Nueva Gales del Sur
Propietario: Gobierno de Nueva Gales del Sur
1973
67 m de alto; 183 m de largo; 120 m de ancho (en su punto más ancho)
6.500 m2 de muro cortina